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viernes, 12 de octubre de 2012

Yo soy español, español, español.



El día de hoy, 12 de Octubre día de la Hispanidad, debería ser el "Día de la Vergüenza Nacional". Un día para recordar, reparar y evitar los atropellos y genocidios del pasado por parte del imperio español. Este día podría ser utilizado para realizar actividades lúdico-culturales que sirvan de puente entre los hermanos latinoamericanos y España. Un cruce de culturas con mucho que compartir y que aprender. ¿A caso alguien concibe un día festivo en Alemania para conmemorar y celebrar el Holocausto? ¿Alguien imagina en Estados Unidos fiesta nacional los días 6 y 9 de Agosto? Y atentos españolitos de bien, esta os va a escocer ¿Celebramos la conquista de Al-Ándalus por parte de los pueblos árabes? Si nada de esto es concebible no entiendo que invadir un continente libre, exterminar la población indígena autóctona, imponer nuestras creencias, esclavizarlos y saquearlos sea motivo de orgullo patrio.

Sin embargo, en el día de hoy las Fuerzas Armadas desfilan pavoneándose por Madrid bajo la atenta mirada del Rey don Juan Carlos de Borbón, un Rey que no olvida su posición de monarca y se permite mandar callar a Hugo Chávez, su igual -por mucho que le pese- en condición de jefe de estado y su superior en lo que ha democrático se refiere.

Y es que la lección moral que Latinoamérica ofrece al Mundo no tiene parangón. Mientras nuestro jefe de estado y mando supremo de las FF.AA. se rompe la cadera cazando elefantes en Botsuana, sin posibilidad de revocación del cargo ni castigo, Hugo Chávez ha enfrentado 15 procesos electorales y no menos de 14 saliendo victorioso con sendas mayorías. Mientras la pobreza en España aumenta en Venezuela mengua, mientras la brecha entre ricos y pobres aumenta en nuestra tierra los venezolanos la reducen, mientras nuestro PIB cae y los recortes se endurecen el PIB venezolano aumenta y conquistan derechos. Y en definitiva, mientras nuestro Capitalismo se autodestruye su Socialismo Bolivariano se construye entre todos.

Y entre todo esto la burguesía catalana se apropia del independentismo con el único objetivo de extender una cortina de humo que desvíe la atención del pueblo de los recortes. Una nueva oleada de nacionalismo rancio español, ese nacionalismo que recuerda a la España de Franco, resurge para combatir esta nueva oleada de catalanismo rancio y de derechas representado en Artur Mas.  No debemos engañarnos, Mas no es sino otro burgués acomodado con el poder establecido, cuya única preocupación es continuar con el status quo actual y para ello se pondrá la careta que sea conveniente, en este caso el independentismo y el catalanismo.

Que mi crítica no os engañe, lo diré claro y conciso. No soy independentista ni apoyo el independentismo, no soy tampoco un nacionalista español ni un unionista ni nada. Simplemente soy un internacionalista en el sentido en que entiendo que el Socialismo es internacionalista, puesto que las clases son internacionales. Un obrero surcoreano es un obrero igual que yo, lo mismo que su patrón es igual que el patrón español. Sin embargo, reconozco abiertamente el derecho de autodeterminación de los pueblos, por tanto defenderé el derecho del pueblo catalán (y vasco y cualquier otro) a decidir por ellos mismos su futuro como pueblo y nación soberana, pero siempre desde una perspectiva de izquierdas y revolucionaria. Porque, como dijeron los ARRAP: "De res valdran independències si el poder el tenen multinacionals extrangeres".

Nuevamente, parafraseando a ARRAP, pau entre pobles y guerra entre classes

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