Con
motivo del cercano aniversario del 15M la nostalgia aflora, de igual manera
surgen los primeros balances y se echa la vista atrás en lo que al 15M se
refiere. Así pues, el diario 20minutos (noticia
aquí) recoge los principales logros y propuestas ignoradas. Pero ¿Son
realmente logros los logros?
- “Dación en Pago”: mucho me temo que de dación en pago nada. Si bien es cierto, y esto es un gran mérito y triunfo, el 15M originó las plataformas contra los desahucios –siendo muchas las victorias- la dación en pago no existe ni se la espera. El Gobierno aprobó un código de buenas prácticas el cual los bancos pueden aplicar voluntariamente, y ya está.
- “Transparencia”: cierto es que se promulgó una ley de transparencia y que los diputados han hecho público su patrimonio, pero la normativa deja bastante que desear a muchos niveles. Además, los numerosos casos de corrupción que aparecen no son excesivamente castigados, perseguidos ni aclarados; sin mencionar el espantoso circo del caso Gürtel en el PP valenciano. Mención aparte mereciera la Casa Real, una opacidad completa solo destapada por los despropósitos de sus miembros. A favor diré que la presión popular recaída sobre ésta institución bien puede tener su fundamento en el 15M.
- “Reformas respecto a la banca y los mercados”: esto parece un chiste malo. Llamar un triunfo a la nacionalización obligada (intervención, rescate) de ciertas Cajas (debido a su pésima gestión) es un insulto a la inteligencia. Las Cajas han sido intervenidas (cuando no fusionadas o transformadas en Bancos) por el simple hecho de evitar que quiebren, por necesidad pura y dura del sistema Capitalista, no por ideología ni presión social. Para cualquiera con 2 neuronas y conocimientos básicos sobre Socialismo o Comunismo la historia chirria; ya que la nacionalización debe obedecer a la planificación de la economía y la búsqueda del beneficio social, no una simple socialización de pérdidas. Abanderarse de este “triunfo” en los días que se conocen sueldos e indemnizaciones millonarias en Bankia, a la vez que Rodrigo Rato abandona el barco como las ratas y los 10.000 millones de recortes (educación y sanidad) van derechos a la salvación de ésta es lo dicho, un insulto. Y por supuesto ni hablar de los famosos Mercados, los cuales siguen gobernando y dejando a España en la miseria.
- “Reformas de las condiciones laborales de la clase política”: esto es cuasi tan chirriante como el punto anterior. La clase política dominante sigue apoltronada, el estatus quo no ha cambiado. La verdad no sé ni por dónde empezar a desmontar esto. ¿Hablamos de Isabel Carrasco la política con 13 o 14 cargos? ¿De la cantidad de alcaldes, diputados y etc. con sueldos mayores que ministros o el presidente? ¿De Elena Salgado fichando por Endesa sin hacer un año que dejo el Gobierno? Tal vez donde dice “de la clase política” querían decir “de la clase trabajadora” porqué la reforma laboral y la veda abierta a la patronal sí que ha sido algo rápido y efectivo.
Por
otra parte el artículo señala una serie de propuestas ignoradas, y esto es en
el mejor de los casos, puesto que algunas se han ejecutado realmente al revés.
1- “Refuerzo de la
Sanidad y Educación”: 10.000 millones de euros de recortes, que por si fuera
poco van a parar a Bankia. Aumento de las tasas universitarias convirtiéndola en
algo más elitista de lo que por si pretendía Bolonia, aumento del ratio alumno
por clase, institutos sin cobrar, recortes a los sueldos del profesorado,
anulación de convocatorias de oposiciones, copago sanitario, discriminación
xenófoba en la sanidad, anulación de la inversión en planes contra el SIDA y en
I+D+i y un largo etcétera que mejor no nombrar.
2- “Reforma fiscal”:
di más bien “amnistía fiscal”. Lejos de perseguir el fraude y convertir el
sistema en uno más progresivo se ha subido el IVA, se ha subido el IRPF y se
declara una amnistía fiscal voluntaria de tan solo un 10%.
3- “Cambio de la Ley
Electoral”: nada, mayoría absoluta e injusta del PP (44% de votos y 55% de
representantes) motivada por el descenso del PSOE (el PP obtiene 200.000 votos
menos que en las anteriores elecciones pero se hace con la mayoría absoluta) y
la incapacidad de partidos minoritarios como IU, Amaiur o UPyD para hacer
frente, llegando al absurdo que los 7 diputados de Amaiur no puedan crear grupo
propio. Beneplácito del PSOE y reforma exprés de la Constitución (alias la
intocable).
4- “Desvinculación
Iglesia Estado”: cuadradito en la casilla de la Renta, exención de impuestos
para la Iglesia como el IBI, partidas del presupuesto general del estado para
la misma.
5- “Abolición de
leyes discriminatorias”: endurecimiento y aplicación de la Ley Sinde-Wert,
cierre de Megaupload, elitización de la educación con aumento de tasas,
impedimentos a colectivos homosexuales, etc.
6- “Rechazo y
condena de la corrupción”: alarmante número de miembros políticos (PP-PSOE) que
continúan presentándose a puestos, siendo de lo más crispante Paco Camps y el Gürtel. Aparición estelar de Don Iñaqui
Undargarin en escena y la más que probable presencia del Rey.
7- “Recuperación de
las empresas públicas”: sí, pero por parte de gobiernos como Argentina y
Bolivia. Los países latinoamericanos recuperan su soberanía y aquí el Gobierno
hace bandera patriótica de los intereses privados de Repsol, siendo su capital privado
extranjero más del 50% del valor de la compañía. Además, privatización de la
gestión de hospitales como el caso de Valencia y preferencia de la educación
concertada y privada a la pública.
8- “Cierre de
nucleares y promoción de las renovables”: básicamente se ha paralizado el
tema, se ha aceptado el cementerio
nuclear y se ha abandonado la inversión en investigación (I+D) cosa que
inevitablemente provocará un atraso en un sector en el que España era líder.
No
pretendo ser especialmente crítico ni alarmante, pese a que la izquierda –yo lo
soy- siempre ha de ser crítica consigo misma, pero lo cierto es que en este
último año no tenemos ninguna gran victoria que celebrar y sí muchas derrotas
que asumir. No hemos de caer en el desánimo, pero estaría bien abrir los ojos y
empezar a llamar a las cosas por su nombre. El rollo hippie de “no somos de
izquierdas ni de derechas, somos personas, somos tal” está muy bien, pero
pierde coherencia cuando tus propuestas son, algunas, radicalmente de
izquierdas al más puro estilo II República española. No hay que tener miedo a
ser de una izquierda verdadera y transformadora, alejada del PSOE, de la socialdemocracia
y la corrupción. Y sí alguien dice ser de derechas, pero pide la nacionalización
de la banca, habrá que explicarle que eso es de izquierdas y que no pasa nada.
También hay que tener cuidado con el rollo apartidista, veo perfecto decir que “PP-PSOE
la misma mierda es” y juntar en un saco a PP-PSOE-CiU y señalarlos como los
principales artífices del corrupto sistema actual (casi incluiría a PNV) pero
se ha de ser consciente de que no se ha inventado nada. Partidos minoritarios
como IU incorporan en su programa electoral prácticamente la totalidad de las
propuestas nombradas, y las incorporan desde antes de la existencia del 15M.
Partidos residuales de derechas como UPyD o incluso Equo (un peligroso ecologismo
indefinido) también incorporan alguna de esas medidas.
Lo
cierto, pese a quien le pese, es que el 15M no ha inventado la revolución ni
las medidas contra el sistema. La lucha existía antes, el 15M ha servido de
canalizador y acercamiento para la gente que anteriormente no se vinculaba a la
lucha, pero ello no significa que esta nueva gente haya inventado nada. No hay
que pensar que, por el mero hecho de que una plaza la ocupen unos miles de
personas, o ahora a una manifestación vayan 50.000 personas más todo está
hecho. Y digo más, todo este movimiento no es una verdadera revolución, la
revolución se lleva a cabo en Grecia donde sí se ha roto con el bipartidismo,
el sistema y dado una patada al poder establecido. La revolución se lleva a
cabo en Latinoamérica donde los pueblos recuperan el poder. Y bastante
importante, la revolución a veces precisa de violencia y contundencia. No pido
que la gente salga a la calle a buscar la confrontación con la policía ni
quemar bancos, pero ante los ataques hay que ofrecer respuesta; no sirve
levantar las manos porqué ellos levantarán la porra.
Así
que compañeros, seamos críticos, no caigamos en el desánimo y sigamos con la
lucha, una lucha que se antoja tan difícil y larga como necesaria.



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